jueves 22 de febrero de 2007

¿Por qué ahora?


Una de las cuestiones que más me han intrigado desde el mismo momento del diagnóstico de mi enfermedad ha sido ¿por qué ahora? ¿Por qué he pasado ahora de una celiaquía potencial a una celiaquía declarada? A pesar de que desconocía por completo mi enfermedad, podía entender fácilmente que ésta se presentase en la infancia, tras la introducción de gluten en la dieta, pero ¿¡de adulta!? Y me lo preguntaba no ya como lamento, que la cosa estaba hecha, sino casi por pura curiosidad.

Interrogué a mi médico y también busqué información en libros y publicaciones y en Internet sobre el origen y desarrollo de la celiaquía. Y las contestaciones fueron un tanto descorazonadoras para mi afán de saber, ya que si bien el punto de partida para la posible manifestación de la enfermedad era la predisposición genética, los factores que determinaban ese tránsito no eran todavía conocidos. Casi todos los sitios que leí o visité barajaban las mismas hipótesis: una infección vírica, un mayor consumo de gluten, una enfermedad concomitante que debilita las defensas del organismo, una intervención quirúrgica o, lo que más me sorprendió, también hablaban de un periodo de estrés emocional y/o agotamiento como posible desencadenante.

¿Y si hubiese sido el estrés el que hubiese “activado” mi enfermedad? Ninguna de las otras suposiciones me encajaba y, por otro lado, debía reconocer que me había estado exigiendo demasiado, tanto personal como profesionalmente, así que bien podía ser esta la causa.

Incluso sin tener ni remotamente confirmación de que ese hubiese sido el causante, si que fue todo un toque de atención. Y me prometí hacer unos cuantos ajustes en mi vida más allá de la variación de los hábitos alimenticios. Empecé hace tiempo y en ello continúo. Creo que voy aprendiendo.




EL JUEGO DEL LIBRO
Y como mis queridos Ana y Víctor M. del blog Caminar sin gluten me han nominado para su Juego del Libro, es un deber, y un placer, corresponderles. Este es mi libro:

APRENDIZ DE SABIO
de Bernabé Tierno
y publicado por Grijalbo



Pero al perfeccionista esto no le satisface y pretende el imposible de la perfección en todo, algo que le agota y estresa constantemente. Es suprahumano e inhumano buscar la inalcanzable y frustrante perfección, porque todos somos limitados y nadie es perfecto. El aprendiz de sabio se decanta por la excelencia, hace todo lo mejor que puede y sabe, se acepta como es con limitaciones, defectos, algunas virtudes y cualidades y ¡¡lo disfruta!!

Etiquetas:

jueves 15 de febrero de 2007

Manifiesto Celiaco


· La enfermedad celíaca o respuesta autoinmune al consumo de gluten (en adelante EC) afecta a una media de uno de cada 133 nacidos, si bien se estima que tan solo el 10% está diagnosticado, con un volumen aproximado de 40.000 celíacos diagnosticados en España.

· La EC provoca la atrofia de las vellosidades intestinales, lo que a su vez conlleva la malabsorción de los nutrientes que componen la alimentación diaria. El gluten, proteína básica en los cereales y que forma parte del 80% de la alimentación, bien de forma directa bien como espesante, soporte de aromas y aglutinante. De lo que se deduce que el 80% de los productos manufacturados que encontramos en el mercado no son aptos para los celíacos.

· La EC se manifiesta de diversas maneras, la clásica incluye problemas gastrointestinales recurrentes y suele debutar en edades infantiles, si bien el celíaco puede ser asintomático, pasar por fases latentes, ser diagnosticado a edad adulta o presentar la variedad denominada Dermatitis Herpetiforme (DH). Sin embargo la enfermedad ocurre desde el nacimiento, pues existe predisposición genética y el desarrollo de la enfermedad depende de factores aún no determinados, de tal manera que uno no es celíaco cuando le diagnostican, sino desde que nace. A la EC le acompañan varias enfermedades debido a la malabsorción, varias de ellas son graves y la mayoría afectan a la calidad de vida del celiaco.

· La dieta del celíaco ha de llevarse a cabo desde el diagnóstico y para siempre, para poder tener una vida sana, plena, socialmente activa, emocional y afectivamente equilibrada y evitar las complicaciones y enfermedades que se derivan del consumo de gluten.

· Para una dieta correcta han de consumirse de por vida productos que bien no lleven gluten por su naturaleza o productos especiales para celíacos. La norma vigente del “Codex Alimentarius” admite hasta 200 ppm de gluten, cantidad que el colectivo celíaco entiende no se puede catalogar como “libre de gluten”. En nuestro país hay dos federaciones de asociaciones de celíacos, y entre ambas se ha propuesto este año la norma de 10 ppm para poder calificar un producto como apto para celiacos. Los productos que hoy en día, con diferentes contenidos en ppm, se venden como productos para celíacos, tienen un coste que triplica como media el precio de esos mismos productos con gluten.

· Tras el diagnóstico al celíaco se le aconseja que se asocie a una de esas federaciones, para poder acceder a la información sobre su enfermedad. Se le entrega un libro sobre la EC, otro de recetas, un teléfono de contacto y varias direcciones de internet a todas luces insuficientes para llevar la dieta de una forma correcta y responsable, debido básicamente a los continuos cambios en las lineas de producción de cada producto, cambios de marca y en general, falta de control sobre los productos caracterizados como “sin gluten”.

· Para una dieta correcta el celíaco necesita saber qué productos de los que se encuentra en el mercado son realmente exentos de gluten mediante la lectura del etiquetado. Sin embargo y a pesar de que existe una nueva ley al respecto, esta no garantiza suficiente información, poniendo de nuevo en riesgo la salud del celíaco. Se recurre habitualmente al pago de una cuota anual a cualquiera de las dos federaciones para obtener un libro, en el que cada federación y tras realizar los análisis que consideran pertinentes, incluyen a los fabricantes y productos que consideran aptos. Estas listas se modifican según la información que aportan los fabricantes o según el resultado de análisis que realizan las asociaciones de celíacos, de modo que es posible que productos que en la fecha de impresión de las listas sean aptos y meses más tarde no lo sean creando una desconfianza enorme entre el colectivo y la sensación de que se juega con nuestra salud , razón que nos parece más que convincente para que se trate la celiaquía como un asunto de Salud Pública.

· Dado que la información sobre productos sin gluten o aptos para el celíaco está en manos de dos federaciones y hay que pagar por el listado, el celíaco se enfrenta a que en comedores públicos, establecimientos hosteleros, cocinas de hospitales, campamentos de verano, residencias de estudiantes y sitios de comidas en general, no hay disponible una lista de alimentos y condimentos sin gluten poniendo en riesgo su salud, en ocasiones a diario. Si todas sus comidas las realiza en casa (prácticamente imposible hoy en día) el precio de su cesta de la compra superará con creces al de cualquier otro ciudadano.

· A excepción de algunas empresas, la administración pública y recientemente la Comunidad Foral de Navarra que legisló una ayuda para los celíacos, en el estado Español no hay ayudas económicas, ni desgravación fiscal para los celíacos, situación única e inexplicable dentro del marco de la UE.

· El estado Español recoge en su Constitución la protección de la salud de todos sus ciudadanos. En el caso de los 40.000 diagnosticados de celiaquía, el estado, valiéndose de los profesionales de la salud pública, recomienda pagar una cuota y asociarse para conocer qué alimentos son aptos y cuales dañinos, desinhibiéndose por completo de sus obligaciones para con estos miles de ciudadanos , muchos de ellos niños que son y esperamos que el estado lo entienda así, parte del futuro.

· Reclamamos al estado Español que asuma el análisis de los productos sin gluten que las listas de alimentos aptos sean libres, gratuitas y elaboradas por el Ministerio de Salud o en su defecto estudie las que aportan las empresas, accesibles a todos los ciudadanos y empresas que las soliciten.

· Reclamamos una campaña activa del Ministerio de Sanidad explicando que es la celiaquía, adaptada a colegios, empresarios hosteleros, personal sanitario de atención primaria y a la sociedad en general con el fin de sensibilizar a la población y al resto de celíacos no diagnosticados.

· Reclamamos del Ministerio de Sanidad y las Autonomías con competencias en salud una campaña entre los profesionales de la salud destinada a una mejor atención al paciente, al conocimiento de la enfermedad y los protocolos de actuación entre los facultativos, con seguimientos de la enfermedad, análisis a los familiares (dado su carácter genético), la realización de las pruebas (colonoscopia y endoscopia) con sedación o en su defecto se informe al paciente de esa posibilidad, así como agilizar todos los procesos destinados a la detección de la enfermedad en edades infantiles.

· Reclamamos una ayuda económica, a estudiar y determinar, para las familias con celíacos que soportan gastos de alimentación muy superiores a los de cualquier otro ciudadano. En la mayor parte de países de la Unión Europea los productos básicos de la dieta sin gluten están incluidos dentro del régimen de la Seguridad social o el celíaco recibe algún tipo de ayuda para su compra.

· Reclamamos la obligatoriedad de incluir menús aptos para celíacos en todos los comedores y cafeterías de organismos públicos, colegios, universidades, hospitales, estaciones, aeropuertos, museos y la recomendación de incluir dichos menús en todos los establecimientos hosteleros.

· Reclamamos una discriminación positiva en la baremación por puntos en colegios públicos y concertados, para poder conciliar la vida laboral de los padres de celíacos y su especial alimentación, atendiendo al espíritu de la nueva Ley de Conciliación Familiar.

Solo adoptando estas medidas sociales, económicas y sobre todo, de salud pública, se puede garantizar al colectivo celíaco de una calidad de vida adecuada que no ha de ser distinta de la de cualquier otro ciudadano: saludable y exenta de complicaciones derivadas de su condición.

Etiquetas:

jueves 8 de febrero de 2007

De viaje por la India



He estado en la India. Pero de momento tan sólo en la de El Corte Inglés. Jejeje. A lo que me refiero es que me pasé por la promoción que sobre la India tienen en El Corte Inglés y que incluye unos pocos artículos de moda, artesanía, decoración y también algunos de alimentación. No se si estos últimos serán tan auténticos como reza la promoción, la llaman India Auténtica, pero a mi, que sólo se de gastronomía hindú a través de libros o películas, me parecieron cuanto menos curiosos.

Junto a unas cuantas variedades del inevitable té, tienen arroces, noodles (tallarines extralargos), puppodums (tortitas de harina de garbanzo) y toda una batería de salsas de acompañamiento, currys y otras mezclas de especias en frascos de cristal. Pues bien, cogí al azar uno de estos y al ir a leer la etiqueta, cosa que ya se ha convertido en auténtica costumbre, veo bien clarito las palabras SIN GLUTEN. ¡Vaya! Cojo otra y también. Y así unas cuantas más. Y me fijé que también incluían información sobre otros alergenos. En otras no ponía la leyenda SIN GLUTEN que entre los ingredientes ya se listaban claramente los “prohibidos”.

Cuando llegué a casa, busqué las páginas webs de los productos que había visto y que, por cierto, son ingleses. Ambas son muy completas e incluyen listados exhaustivos de los ingredientes de cada artículo y también su información nutricional. Por lo visto, en Gran Bretaña llevan mejor que nosotros eso de trasponer a su derecho interno las Directivas Comunitarias.

Dejo enlaces a las páginas y a también a los productos. Yo me compré un curry. A ver que hago con él.

www.sharwoods.co.uk


PUPPODUMS



CURRYS


MEZCLAS DE ESPECIAS

Etiquetas: ,

jueves 1 de febrero de 2007

El Ministerio de Sanidad y Consumo y FACE



En la respuesta que desde el Gabinete de la Presidencia del Gobierno le han remitido a la decidida Beatriz y que leí en el foro CeliacOnline.org, la referencia fundamental en cuanto a las acciones dirigidas a mejorar la salud y calidad de vida de nuestro colectivo es el Acuerdo suscrito en octubre de 2003 por el Ministerio de Sanidad y Consumo con la Federación de Asociaciones de Celíacos de España.

Imagino que en el momento de la firma de este Convenio, el colectivo celiaco debió de considerar que era un documento muy significativo, ya que recogía una serie de líneas de actuación para lograr dar solución a algunos de los problemas con los que nos enfrentamos. Con el Acuerdo de colaboración, el Ministerio de Sanidad y Consumo parecía iniciar los pasos para proteger de forma efectiva, como es su deber y nuestro derecho, la salud de sus ciudadanos, en este caso, celiacos, y FACE conseguía un importante reconocimiento por parte de la Administración de las dificultades que tenemos planteadas. Vamos, miel sobre hojuelas.

A mi, que conocí este documento hace algo más de un año, tras mi diagnóstico, lo que me despertó fue cierta susceptibilidad. Por un lado, el Acuerdo no hacía mención a obstáculos con los que ha de enfrentarse nuestro colectivo y que eran fundamentales y, por otro, a tan sólo un año de la terminación de su vigencia, únicamente se había firmado un Convenio específico (el de la mejora de la seguridad de los alimentos que componen la dieta del paciente celiaco en 2004) para llevar a la práctica lo dispuesto en el Acuerdo-Marco. Y ni que decir tiene que los resultados de este único Convenio específico firmado con la Agencia Española de Seguridad Alimentaria distan bastante de ser satisfactorios, que nos encontramos a cada paso con incumplimientos a la normativa del etiquetado.

No se cual de las partes firmantes del Acuerdo ha sido la causante de la falta de avances en el desarrollo de las líneas estratégicas establecidas en el mismo. Tal vez haya sido el Ministerio que se ha limitado a recoger todo un decálogo de biensonantes objetivos para luego no perseguir su consecución. O quizá hayan sido las Asociaciones de Celíacos las que no han interesado suficientemente a las autoridades. Sinceramente, lo ignoro. Lo que se positivamente es que no me conforma la respuesta de la Presidencia del Gobierno. No solo se refieren como gran medida para mejorar nuestra calidad de vida a un Acuerdo-Marco a estas alturas ya sin vigencia y apenas ejecutado, sino que hablan de que han iniciado conversaciones orientadas a la firma de un nuevo Convenio para dar continuidad (¡¿!?) a la colaboración (¡¿!?) iniciada entre la Administración y la Federación de Celiacos. Permítanme que desconfíe. Y que exija una vez más, y ante unos y otros, el cumplimiento de mis derechos. Sólo eso.

Etiquetas: