Maeve
Esta vez no voy a hablar de celiaquía. Espero que aquellos que leen este blog buscando experiencias o información sobre nuestra enfermedad sepan disculparme, pero hoy, atendiendo la sugerencia de los siempre cariñosos Ana y Víctor M. del blog Caminar sin gluten, toca hablar de celtas. Más bien de una en concreto: de Maeve.
En las leyendas celtas irlandesas, dos son las Maeve. Una es la reina de Connacht, que inicia una guerra contra el Ulster para conseguir un famoso toro de los Ulates y otra es la reina de las hadas, menos conocida y con un carácter más sosegado y poético que la primera.
Pero la Maeve de este blog no es ninguna de ellas. También es celta, pero en este caso, asturiana. Y vivió hace mucho tiempo, en el último tercio del siglo I antes de Cristo en el occidente de Asturias, en el Castro de Coaña, a orillas del río Navia y en plena campaña del emperador César Augusto contra los belicosos pueblos del norte de la Península Ibérica. Maeve descendía de una antigua estirpe astur y vió entrelazado su destino con Virio, el joven albión hijo de Nícer el herrero, y también con Silo, el bardo recién llegado a Castro. En realidad su historia es ficción, que todos ellos son personajes de la novela La Noche Celta del escritor asturiano Juan Noriega.
Y Maeve y su torques de plata. Y Virio y Silo. Y los castaños y la Fiesta del Fuego se hicieron música, que otro asturiano, Ramón Prada, compuso una obra orquestal, que también se llama La Noche Celta, basándose en el libro de Noriega. Se trata de un precioso poema sinfónico en el que, con habilidad, conviven instrumentos típicos de la orquesta sinfónica con otros como la gaita, la zanfona, darboukas, bodhram y la flauta de tradición celta.
Etiquetas: Personal



5 comentarios:
Muchas gracias Maeve, por hablar de los celtas, de las Maeves, del Castro de Coaña, de los Astures, de la Noche Celta, de los castaños, la fiesta, el fuego, la gaita, la zanfona y…
Gracias por haber conseguido por un momento trasladarnos a ese mundo celta, a esa Asturias bella, a esos paisajes entrañables, por hacernos recordar nuestro caminar por el Bosque de Muniellos, por los Picos, por el Cares, por Villahormes, por la playa de la Huelga, San Antolin…
Gracias por hacer realidad nuestra sugerencia y por mencionarnos tan cariñosamente. Además, el mundo de un celíaco, no se tiene que limitar solamente a la celiaquía, los celiacos que han visto como su vida se consumía, valoran mucho más los pequeños detalles, los pequeños gestos, los pequeños momentos y… la vida sigue y hay que vivirla y disfrutarla, y que mejor que en la naturaleza, en la historia, en la leyenda… en el viaje.
Muchos besos de tus “celtas de Madrid”.
Grande, muy grande es la obra de Ramón Prada. Y preciosa la historia de Maeve y Vírio. Todavía no he encontrado el libro de Noriega...
Cuanto me alegro que os haya gustado la historia de Maeve, ana y víctor m. Para mi ha sido una satisfacción hablar de ella y de Asturias, que, por cierto, veo que conocéis al detalle... Picos, Muniellos. Asturias es para caminar y vosotros lo habéis hecho de oriente a occidente. Jajajaja. Y el agradecimiento es mío, que sois quienes me apuntasteis la idea.
Y dwight, me encanta que coincidas conmigo en el gusto por la sinfonía celta de Prada. Creo que si tuviese que quedarme con un episodio lo haría con el de La Danza del Vino. Y si, me temo no es fácil conseguir el libro de Noriega.
Un beso desde el Paraíso Natural,
A mi también me ha encantado la historia de las Maeves y de estas verdes tierras asturianas que algún día me gustaría visitar. Añado, además, que disfruto con los comentarios de Ana y Víctor M., cómo se os nota vuestra pasión por los caminares. Y, sí, totalmente de acuerdo con vosotros, a veces aprendes a valorar y a disfrutar los detalles más pequeños cuando por circunstancias de salud te ves obligado a detener ese ritmo acelerado por el que pasamos por la vida.
Saluditos
Ángela
Ángela, estaré encantada, cuando decidas venir a Asturias, de indicarte lugares para visitar. Y seguro que ana y víctor m. puedan apuntarte alguno que desconozco, que muchas veces los de casa ignoramos sitios o paisajes que descubren los que vienen de afuera. Y yo tengo pendiente visitar Baleares, aunque me temo será pronto. Ya he estado mirando algún que otro hotel en Ciutadella, que me han dicho que Menorca es realmente precioso.
Un beso,
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