Los celiacos y la cocina vanguardista
En un primer momento tras el diagnóstico, mis salidas a comer fuera de casa se vieron reducidas drásticamente. La razón fundamental para ello fue que la enfermedad y sus peculiaridades a la hora de comer eran grandes desconocidas para mi y, si ni yo misma sabía como había de prepararse un menú libre de gluten, difícilmente iba a ser capaz de explicárselo a un jefe de cocina.
Pero pasado el tiempo, más recuperada físicamente y con más conocimiento de la celiaquía, decidí que era hora de comenzar a normalizar mi vida. La enfermedad ya me había robado bastantes momentos en el calvario que precedió al diagnóstico y no iba a robarme ni uno más, así que un día que mis compañeros de trabajo organizaron una comida, me apunté. Esta primera experiencia no supuso ninguna inquietud, que mis compañeros, todo amabilidad, buscaron un restaurante con menú sin gluten donde conocían el tema sobradamente (Mesón Nozana en Siero-Asturias que aparece recogido en www.infoceliaquia.org)
Y a esa primera vez le siguieron otras. Y otras más. Y a restaurantes donde no tenían carta para celiacos, pero que eran lo suficientemente tradicionales como para que pudiesen prepararme sin problema unas tapas de jamón serrano o queso y un pescado o carne a la plancha acompañado de verduras o ensalada. Vamos, nada de elaboraciones complicadas. Pero yo, tan feliz.
Ahora, a pesar de que no me abandona la prudencia a la hora de salir a comer fuera, si que a veces echo en falta, en esas reuniones con amigos o familia, poder tomar platos más sofisticados o vanguardistas.
Y hablando de nuevos conceptos de restauración, me ha contado mi hermana que ha estado cenando en el restaurante Arola Madrid en el Museo de Arte Contemporáneo Reina Sofía y que ofrecen la posibilidad de adaptar sus menús para celiacos (también a otras intolerancias alimentarias) Me puse en contacto con ellos y muy amablemente me confirmaron este extremo. Tal vez me decida a probar.
Dejo el enlace a su página web.
www.arola-madrid.com
Pero pasado el tiempo, más recuperada físicamente y con más conocimiento de la celiaquía, decidí que era hora de comenzar a normalizar mi vida. La enfermedad ya me había robado bastantes momentos en el calvario que precedió al diagnóstico y no iba a robarme ni uno más, así que un día que mis compañeros de trabajo organizaron una comida, me apunté. Esta primera experiencia no supuso ninguna inquietud, que mis compañeros, todo amabilidad, buscaron un restaurante con menú sin gluten donde conocían el tema sobradamente (Mesón Nozana en Siero-Asturias que aparece recogido en www.infoceliaquia.org)
Y a esa primera vez le siguieron otras. Y otras más. Y a restaurantes donde no tenían carta para celiacos, pero que eran lo suficientemente tradicionales como para que pudiesen prepararme sin problema unas tapas de jamón serrano o queso y un pescado o carne a la plancha acompañado de verduras o ensalada. Vamos, nada de elaboraciones complicadas. Pero yo, tan feliz.
Ahora, a pesar de que no me abandona la prudencia a la hora de salir a comer fuera, si que a veces echo en falta, en esas reuniones con amigos o familia, poder tomar platos más sofisticados o vanguardistas.
Y hablando de nuevos conceptos de restauración, me ha contado mi hermana que ha estado cenando en el restaurante Arola Madrid en el Museo de Arte Contemporáneo Reina Sofía y que ofrecen la posibilidad de adaptar sus menús para celiacos (también a otras intolerancias alimentarias) Me puse en contacto con ellos y muy amablemente me confirmaron este extremo. Tal vez me decida a probar.
Dejo el enlace a su página web.
www.arola-madrid.com
Etiquetas: Fuera de casa, Restaurantes



6 comentarios:
Bueno, creo que encaja muy bien con el título del propio blog, no? En encontrar propuestas diferentes, ya sea en una casa rural, o en un restaurante de vanguardia, que extiendan un poco mas el horizonte de los celiacos, dentro y fuera de casa.
Habrá que probarlo.
Has visto Mueve… ya vas por el tercer post… esto engancha.
El restaurante Arola, es bastante vanguardista, al igual que la ampliación del Museo Reina Sofía, nosotros, aunque nos encanta el arte, aún no hemos ido a ver la ampliación, ni el restaurante… pero habrá que probarlo (cuando se pueda).
Bueno, realmente es una propuesta diferente, ya que entre los celíacos existen personas con gustos y posibilidades económicas distintas y lo importante es aportar información de los lugares donde se puede acudir, y cada uno que elija.
De todos modos, por nuestra experiencia en Madrid, en los restaurantes de “lujo”, suelen conocer la celiaquía. Nosotros tenemos bastante amistad con unos propietarios de restaurantes gallegos y no hay ningún problema.
Y recordando el eslogan que saco el mejor alcalde contemporáneo que ha tenido Madrid… Tierno Galván, del que hoy se cumplen 21 años de su muerte, tenemos que decir como madrileños:
“Madrid, claro que sí”.
Era en tiempos de la “Movida” cuando decían lo de Madrid al cielo, ¿no? Bien, pues coincido íntegramente. Mi hermana vive en Madrid y la visito muy asiduamente y en cada viaje encuentro innumerables razones para este dicho. Y si, vale que estoy de paso y que no tengo que enfrentarme cada día a la multitud de palas excavadores que parecen haber tomado todos los rincones (jejeje), pero Madrid conquista. Me siento como en casa. Es una ciudad abierta, sorprendente, animada, donde siempre se encuentra algo interesante con lo que disfrutar... ¡La oferta de cultura, ocio y diversión nunca termina!
Y si, como bien decís vosotros y también chaos, se trata de que tengamos la mayor oferta posible de restaurantes. Luego ya será cuestión nuestra optar por uno u otro. A mi el Arola Madrid me atrae, la verdad, tal vez sea por ese punto vanguardista que comentáis. Por cierto, yo tampoco he visto la ampliación del Reina Sofía, así que no estaría mal hacer las dos cosas a un tiempo.
Un beso,
Maeve, supongo que no tendrás inconveniente: me apunto y lo apunto... Y yo que estaré en Madrid en unas semanitas, jeje.
Totalmente de acuerdo con Ana y Víctor en cuanto a lo de que entre los celíacos también existen personas con gustos distintos. Además, eso de tener que ir siempre a comer lo mismo, como que aburre, no? Ya sabéis...
Por cierto, en el foroceliaco leí que se dice que Tierno Galván era celíaco, qué cosas... No sé hasta qué punto se trate de una afirmación basada en una suposición o en una información fiable.
Saluditos
Claro que puedes apuntar el Arola Madrid para www.infoceliaquia.tk. ¡Faltaría más! Y no había oído lo que se dice del “viejo profesor”. Sabía que se había muerto de un cáncer de colón contra el que venía luchando desde hacía meses, pero nada más. Lo miraré.
Un beso,
Muy bien por el símbolo "SIN" de la cabecera de tu página.
Respecto a lo de Tierno Galvan, se dice que era celíaco, pero que nunca quiso seguir la dieta.
Besotes.
Publicar un comentario en la entrada
<< Página principal